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E s c u l t u r a

1990

 

Caligramas de la Nebulosas Dumbell

Las fotografias de Tomy Ceballos nos hacen repasar pasajes de la Eureka de Edgar Allan Poe, el poema en prosa cosmog—nico que, disponiendonos al anhelo de comunion con la infinidad, nos absorbera en su belleza en el concepto misterioso que de su impresion estŽtica y sensorial podemos percibir. Se refiere Poe a esos lugares que presiden ‡reas del cosmos, a las frecuentes brechas en los cielos donde la investigación m‡s aguda puede descubrir no solo cuerpos estelares sino indicaciones de su existencia. Hasta alli llegamos con el auxilio de la "Imaginacion Cientifica", porque el cerebro humano tiene una evidente inclinacion al infinito y constantemente acaricia el fantasma de esa idea, como asi puntualiza el autor de las Historias Extraordinarias. Del Fisico al matem‡tico James Clark Maxwell descubridor del tri‡ngulo de colores, expresador de las leyes del Žter como medio transmisor de la electricidad y cuyas teorias electromagneticas acerca de la luz llevaron a la telegraf’a sin hilos,se cuenta una extra–a ocurrencia digna de Gustav Meyrink creador de la novela onirica Der Golem. Necesitado estaba el cientifico. para sus experiencias mentales que no podian realizarse en un laboratorio usual, de un ayudante adecuado, y opt— entonces por inventar un demonio un espiritu auxiliar. Y esta desconcertante e inquietante idealizacion debida a un hombre de ciencia, nos lleva a pensar en la necesidad que la mente humana tiene de la imaginaci—n, sobre todo cuando la curiosidad la arrastra hacia un atolladero de la razón. Solo con ese demonio o famulo ideal de Maxwell, que bien hubiera tenido !a gracia literaria de ser catalogado por Borges, podriamos llegar a comprender y avistar misterios del firmamento: por ejemplo un paseo por el universo curvo de Einstein que, tras los millones de a–os luz que lo dilatan nos devolver’a al punto de partida de nuestra realidad efimera humana; o lograr asomarnos a las lejan’as estelares, esos lugares que nos atraen por el nombre y su enigma sugerido por la teoría astronómica... Desde una de las incalculables nebulosas siderales pues parece que nos llegaran estas densas y policromas instant‡neas que asistido por un agente mediœnico ha podido lograr hacer el artista. Floculaciones pigmentadas por las luces y las sombras: astrofotografias cronofotograf’as espectrofotograf’as, pirofotograf’as, uranofotografias... Los misterios paralelos y bifurcados de la claridad y la oscuridad espaciales, que devoran todo y todo reengendran.

Como as’ el sosia psiquico de Maxwell, Tomy Ceballos nos trae sus observaciones de esos parajes planetarios entre las grandes estrellas Gamma y Altair. Son no totalmente fotografias ni absolutamente mezclas plasticas; han tenido en realidad un proceso emparentado con la bioqu’mica. Fondos luminosos espirales y elipsoidales; imagenes bidimensionales. Arte realidad y visión de lo remoto que globular y lenticularmente. se usurpan unas a otras.

Propone Tomy Ceballos una apertura de lo finito a travŽs del espectro de los colores las luces y las gamas de la vision humana y por tanto de la ps’quica . Ante estos calotipos dinamicos nos volvemos al argumento existencial de Hamlet aquel que supone habitar en la c‡scara de una avellana, mas a la vez poder vibrar en los infinitos del espacio.

Soren Peñalver.